Reconozcámoslo, ¿a qué novia no se le ha pasado por la cabeza vestirse a lo "princesa de cuento"? Y es verdad, es una opción tentadora, pero como no tengamos un poco de cuidado se nos puede ir de las manos.

Pero si ya nos hemos decidido.. ¡entonces tranquilas! No hace falta ponerse a buscar imágenes de Disney como unas locas, porque resulta que la inmensa industria Disney ya se ha adelantado a nuestros deseos. 

Por eso desde el año 2011, el diseñador Alfredo Angelo colabora con Disney para sacar cada año una colección nupcial con un toque de magia. Para ello se ha basado en las princesas más populares de Disney: Ariel (la Sirenita), la Bella Durmiente, la Cenicienta, la princesa Yasmine (de Aladdin), Blancanieves, etc. Y no sólo hay trajes para novias, también las más pequeñas tienen su colección, así como las damas de honor. (Aviso: sólo apto para amantes de lo pomposo).

Podéis encontrar la colección completa cada año en la página de bodas de Disney (oh sí, tienen una página sólo para esta temática). Y en general, tenéis los diseños de Alfred Angelo aquí.


Blancanieves - Blancanieves y los Siete Enanitos






Ariel - La Sirenita




Aurora - La Bella Durmiente





Bella - La Bella y La Bestia




Cenicienta - La Cenicienta




Tiana - Tiana y el Sapo





Rampunzel - Enredados




Yasmine - Aladdin



¿Y vosotras? ¿Os atreveríais con esta temática el día de vuestra boda? Aunque siempre podéis intentar un look a lo "princesa de cuento" pero sin el toque Disney. Quizás en otro post os enseñe cómo hacerlo...

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¡Feliz semana a todos!


¡Hola a los 100! Mi primera centena, ¡que ilusión!. Bueno, aunque mientras escribo esto ya somos como los dálmatas: 101. Y por eso lo primero (y siempre debe ser así) he de dar las gracias a todos y cada uno de vosotros. Sí, sí. A todos. Porque cada pequeño clic ha hecho posible que hoy seamos más de 100 seguidores. Y por ello, de corazón: ¡mil millones de gracias!

Esta semana he querido hacer un clásico. Pero un clásico de verdad. Me apetecía hacer un post de bodas y al ser el primero de tal calibre, he querido rendir homenaje al clásico por antonomasia en el mundo de la joyería nupcial: Tiffany & Co. ¿Qué mujer no ha soñado alguna vez con recibir una de esas cajitas azules con lazo blanco tan características de esta firma? (Oye, oye, y seguro que más de uno también se ha imaginado comprando tan preciado regalo. ¡A mí no me engañáis!)

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Nota: La firma se llama Tiffany (en singular) y no Tiffanys (en plural). Lo que pasa es que en inglés se diría Tiffany's shop (tienda Tiffany) y para abreviar, se queda en Tiffanys. Bueno, no es que os haya aportado un dato esencial para la vida (je, je) pero nunca está de más darse cuenta de los pequeños detalles.

Tiffany, Young and Ellis (hoy Tiffany & Co) se fundó en Nueva York en 1837 y comenzó vendiendo artículos de papelería y otros productos de lujo. Más adelante, se centró exclusivamente en la venta de artículos de joyería que es por lo que es mundialmente famosa en la actualidad.

Lo más curioso del caso es que la marca pronto se asoció con este azul aturquesado tan característico, por lo que el color pasó a conocerse como Azul Tiffany y es una marca registrada. En el siglo XIX el azul era un color muy de moda y la turquesa se usaba para fabricar broches que las novias regalaban a sus damas de honor el día de su boda. Este azul comenzó a usarse en la portada del catálogo anual de la marca, llamado Blue Book (Libro Azul), cuya impresión continúa hoy día. Y el color se hizo tan famoso que hubo que registrarlo, por lo que la empresa Pantone (que trabaja la identificación del color en las artes gráfica) no reproduce este color en sus catálogos y sólo hace muestras del mismo para uso exclusivo de Tiffany & Co. 

Como es lógico, la mayoría de vosotros estaréis familiarizados con esta marca a raíz del cine, a través de "Desayuno con Diamantes" o bien por la literatura, mediante la novela de Truman Capote en la que se basa la película. (Lo cierto es que tenía la película tan sobrevalorada que cuando finalmente la vi me quede bastante decepcionada... ¡lástima!)

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Pues bien, he querido reunir en este pequeño mosaico todos los detallitos que inspirarían una boda "a lo Tiffanys". Llevo un tiempo pensando como introducir la temática nupcial en el blog y creo que por ahora, estos mosaicos tan chulos van a ser la solución. ¡Espero como siempre que os guste!


Créditos de fotos:

1. Anillo de compromiso de Tiffany & Co // 2. Damas de honor con vestido azul {Esther Sun Photography} // 3. Macarons azules // 4. Pulsera de Tiffany & Co // 5. Guirnalda-letrero {Sutton & Co} // 6. Decoración nupcial {Christine Johnson Photography} // 7. Detalle: pajitas azules y blancas {Nadia Meli Photography} // 8. Novio con pajarita azul de Jinda Photography {via Exquisite Weddings} // 9. Collar azul {Vanessa Joy Photography} // 10. Descapotable para el fin de fiesta // 11. Ramo de tonos pastel {via Ruffled} // 12. Cartel "Desayuno con diamantes" de Nuria Cabrera // 13. Detalle de boda {Carmen Holt Photography} // 14. Invitaciones y sellos de Antiquaria {via Oh So Beautiful Paper} // 15. Carcasa "Keep calm" {Pocket Case} // 16. Paquetería Tiffany & Co // 17. Pastel de boda de Petal and Posie Cakes // 18. Zapatos de tacón {via Shoeper Woman} // 19. Damas de honor de azul {Esther Sun Photography} // 20. Camiseta de Tiffanys (no oficial) // 21. Detalle de boda {via Beach Bonita}

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Por supuesto, podéis usar esta misma temática para un cumpleaños o cualquier fiesta. Tiffanys y la estética de la película "Desayuno con diamantes" son siempre unos temas muy socorridos.

¡Feliz semana a todos!



Ahora que parece que la primavera ha llegado para quedarse, me gustaría compartir este DIY que tengo guardado en la manga desde hace algún tiempo. Realmente es una manualidad que podéis hacer para mil cosas. Yo lo había pensado como decoración para algún evento, para vuestra casa o simplemente como fondo para un photocall (ya sabéis, es como un decorado que se pone en los eventos para hacerse fotos sobre él).

Se trata de un flor de papel, pero no una normal sino una XXL. Es un proyecto relativamente sencillo, pero que debido a su gran escala queda muy resultón y nos servirá para muchas cosas. Lo cierto es que el mundo de las flores de papel es inmenso y puede que en el futuro os traiga otros DIY, pero por ahora, vamos a empezar con uno fácil, para que os animéis. Lo bueno de estas manualidades, es que no necesitáis demasiadas cosas para hacerlas. El elemento básico es el papel pinocho (no seda) que podéis encontrar en cualquier papelería.




Los materiales básicos que necesitaréis son:

- Tijeras y lápiz.

- Papel pinocho (es papel parecido al de seda pero su textura es como arrugada, no es liso como el de seda). Necesitaréis al menos 3 colores (pétalos - hojas - estambres o centro de la flor). Yo he usado dos tonos de rosa diferentes para los pétalos, eso ya es una elección personal. En general, los tonos no tan primarios y los tonos pastel suelen quedar más elegantes, por eso he usado este verde amarillento y unos rosas un poco diferentes, pero insisto en que esto depende de cada uno y del resultado que se busque.
Recomendación: El papel pinocho se suele comprar por rollos, pero en el caso de que encontrarais hojas sueltas, comprad al menos 7 u 8 para tener suficientes pétalos.

- Cinta adhesiva opaca de color verde o similar (la encontraréis en algunas papelerías, pero sobre todo en los sitios de todo a 1 euro, que las suelen tener de muchos colores). En último extremo podéis usar incluso cinta de embalar marrón o incluso de pintor (que luego puede pintarse con tempera o acrílico.

- Varilla de 1 metro aproximadamente. La mía es de madera, pero puede ser de plástico o de cualquier otro material que aguante el peso de la flor. La longitud va un poco en función de cómo hagáis la flor de grande.

- Cartulina o similar (opcional) para hacer la forma de pétalos y hojas y usarla de plantilla.

- Pegamento o cola (opcional) para pegar las primeras hojas que conforman el centro de la flor a la varilla. Yo sí lo usé en las dos primeras hojas y ya luego utilicé la cinta adhesiva.


1 y 2) La idea es cortar primero todos los pétalos, hojas y el centro de la flor. Podéis ayudaros de una plantilla. En función del tamaño de flor que hagáis necesitaréis más o menos elementos y de un tamaño determinado. Lo importante es que los elementos de centro y las hojas sean siempre de menor tamaño que los pétalos. IMPORTANTE: Para conseguir el efecto buscado, los pétalos han de ser con forma de corazón.

3) Pegamos (con cinta o con pegamento) los primeros elementos que conforman el centro. Iremos rodeando poco a poco con más elementos.

4) Una vez tengamos el centro de la flor, pasamos a hacer lo mismo pero con los pétalos. Vamos rodeando el centro pétalo a pétalo, intentando intercalarlos para que el efecto sea natural. Aquí entran en juego los colores. Usadlos como os apetezca. Yo empecé con un tono de rosa más oscuro para luego usar uno más claro, para dar efecto de profundidad.

5) Al terminar con los pétalos (cuando ya tengamos una flor grande y hermosa), hacemos lo mismo con las hojas. Pero esta vez sólo agregaremos una 5 o 6 hojas.

6) Para finalizar, cubrimos la varilla entera con la misma cinta adhesiva, para darle continuidad al tallo. ¡Y lista!

CONSEJO: Lo bonito de este tutorial es hacer una flor grande. ¿Cómo de grande? Bueno, eso ya depende de vosotros. Da igual cómo lo hagáis siempre y cuando queden todos los elementos proporcionados. Eso sí, si elegís hacer una flor muyyyyyy grande, elegid una varilla más gordita para que sea estable (o bien juntad varias). 






¿Os ha gustado? La verdad es que yo es con uno de los tutoriales que más he disfrutado. Podeís hacer tantas flores como queráis. Pueden ser todas del mismo tono para alguna fiesta, o incluso como detalle "handmade" (hecho a mano) para algún evento. Yo la tengo decorando mi dormitorio, ¡dándole un toque primaveral a la habitación!. Yo creo que es una idea muy chula para tener un ambiente floral a lo grande (pero sin alergias, ni bichos, je, je).

¡Feliz semana a tod@s!







Si algo que como paisajista me fascina son las plantas y más concretamente las flores. Así que todo lo relacionado con la decoración floral en eventos, los centros de mesa y los ramos de novia, me encanta (como no podía ser de otra manera).

Ramo en domo {via Ruffled}

Y precisamente de los ramos de novia es de lo que quiero hablaros hoy. Todos conocemos el ramo como pieza fundamental del atuendo nupcial, sin embargo, existen diferentes tipos de ramo, cada uno con sus ventajas, para que cada novia pueda elegir el que más se ajuste a su estilo. No pretendo haceros la guía definitiva para elegir ramo, pero sí ayudar a las novias que estéis más perdidillas a ver cuáles son las diferencias básicas y que al menos sepáis por donde tirar.

A la hora de elegir el ramo perfecto es siempre importante tener en cuenta los colores de nuestra boda, el tipo de vestido, el estilo de la ceremonia e incluso el clima y la duración. No siempre la novia recibe el ramo el mismo día de la boda, por lo que los ramos que mantienen el tallo son siempre una buena opción, pues pueden ser conservados en agua previamente para mantenerlos frescos. Además, este tipo de ramos suelen ser más baratos, pues su montaje es más sencillo. La desventaja de estos ramos es que dependiendo del tamaño del tallo y de la forma final, éste puede parecer muy largo o de aspecto muy pesado en manos de la novia.

RAMO REDONDO: Los ramos más habituales son los ramos redondos. Y dicen los floristas, que cuanto más redonda es la flor, mejor forma cogerá el ramo. Este solía ser el ramo más habitual, pues permite gran libertad. Se elabora sobre un porta-ramos que es muy cómodo de llevar y que además incluye una pequeña esponja que mantiene las flores frescas todo el día. Es ideal en climas cálidos donde las flores se deshidratan muy rápido o para flores de tallo corto o delicado que no aguantan bien en el ramo en domo que ahora veremos.

Ramo redondo {via Pressed Garden}

RAMO EN DOMO O EN POSY: Los ramos más habituales hoy en día son los ramos en domo o en posy que pueden considerarse una variante del ramo redondo. Se pueden llevar en una sola mano y se caracterizan por compactar los tallos de las flores, cubriéndolos con un lazo o cinta. La ventaja es que el ramo queda muy compacto, y ofrece una sensación de ligereza total y absoluta si el el grupo de tallos queda fino, y además puede usarse un lazo acorde con el resto del atuendo o incluso un trozo de tela que tenga un valor sentimental para la novia. Existen dos tipos de ramo en domo, sin subestructura (son los propios tallos de las flores los que se atan con una cinta) o con subestructura (los tallos naturales se sustituyen por alambre de floristería para que la zona de agarre quede mucho más fina y compacta).

Ramo en domo {Anushe Low}

Ramo en domo {via Wedding Pins}

Rammo en domo {Bukka Flores}

RAMO COMPUESTO O DE BOUQUÉ: El ramo compuesto es un tipo de ramo redondeado pero que se monta sobre una pequeña subestructura por ser flores de tallo muy corto o delicado. Se crea a partir de los pétalos de las flores, que se combinan para crear una gran flor. Su elaboración es muy compleja. No todos los floristas lo ofrecen pues es caro y se requiere mucha pericia y tiempo para realizarlo.

Ramo compuesto {Imago Vita Photography}

Ramo compuesto {via Happywedd}

RAMILLETE: El ramillete es la versión pequeña del ramo en domo. Lo que suele llamar la atención en un ramillete es el tipo de flor más que el tamaño. Estos ramilletes tienen su origen en la Edad Media, y ganaron fama en los tiempos de la Reina Victoria a finales del siglo XIX, cuando se convirtieron en un accesorio de moda. Existe una especie de conos de plata llamados "tussie mussie" que servían para enganchar el ramillete en la ropa o el pelo. Pero lo más importante de los ramilletes, es el mensaje que mandaban. Por ello, lo importante de un ramillete es la especie y su significado en el lenguaje de las flores: por ejemplo, los Crisantemos significan verdad, las Fresias dulzura, el Jazmín manda un mensaje de sensualidad, etc. Es más común ver los ramilletes en manos de las damas de honor.


Ramillete {Abby Rose Photo}

RAMO BIEDERMEIER: El ramo Biedermeier tiene su origen en la Suiza del siglo XIX. Es similar al ramo redondeado, pero juega con el dibujo que crean las flores mediante su agrupamiento. Lo habitual, es utilizar dos o tres tonos para crear círculos concéntricos, jugando con la textura y el color, siempre entorno a una flor protagonista, que suele ser la rosa (generalmente). Lo que siempre queda bien con este tipo de ramos es utilizar los mismos tonos que se han usado para el resto de la decoración de la boda.

Ramo Biedermeier {via Wedding Chicks}

Ramo Biedermeier {via About Flowers}

RAMO EN MEDIA LUNA: El ramo en media luna es mucho más arquitectónico que los anteriores, es denso en el centro y va perdiendo grosor hacia los bordes. Son ramos que pueden llamar mucho la atención si se combinan bien los tamaños y colores de dentro a fuera. Y quedan mejor en manos de novias altas.

RAMO EN CASCADA: El ramo en cascada o ramo en gota se llama así por su forma. Son ramos de los que que cuelgan flores (literalmente) en cascada. En general, son bastante majestuosos aunque depende como siempre de lo recargados que se hagan y del tipo de flor. Suelen ser perfectos para novias altas, pero si se juega con el tamaño de las flores, de más grandes a más pequeñas, pueden servir para estilizar a novias más bajitas.

Ramo en cascada {via Aisle Perfect}

Ramo en cascada {Cashmere Designs}

RAMO DE PRESENTACIÓN: El ramo de presentación es una especie de ramo alargado pero que descansa sobre el brazo de la novia. Suelen elegirse flores de tallo largo para que brillen en todo su esplendor. Son perfectos para novias que no se contentan con el ramo tradicional y desean algo más llamativo. Es ideal también para chicas altas.

Ramo de presentación {Jane Packer New York via Brides}

RAMO DE TALLOS LARGOS: Está a camino entre el ramo redondo y el ramo de presentación. Se pueden combinar especies con tallos muy estilizados e incluso romper la forma en domo con flores más colgantes. Es un ramo de por sí llamativo que puede dar un toque divertido y original a un atuendo nupcial clásico.

Ramo de tallos largos {via Afloral}

Ramo de tallos largos {via Passion for Flowers}

RAMO POMANDER: El ramo Pomander es un ramo con forma esférica. Las flores se suspenden de un lazo o asa, que es como se lleva este tipo de ramo. Puesto que el ramo se mece constantemente al estar colgado, lo lógico es elegir flores resistentes, que no pierdan fácilmente sus pétalos o queden dañadas con el impacto con el vestido. Este ramo se usa también mucho en el campo de la decoración floral.



RAMO SILVESTRE: Por último, tenemos el ramo campestre que tiene un aspecto más desenfadado y silvestre. No suelen ser ramos elaborados, más bien dan la sensación de haber sido cogidos en un paseo por el campo, pero no por ello son menos bellos. Se utilizan flores de aspecto silvestre, lo cual no significa que sean flores fáciles de encontrar pues pueden usarse especies muy especiales. Hoy en día están muy de moda, sobre todo en ceremonias sencillas y bodas de estilo vintage.

Ramo silvestre {Ais Fotógrafos}


Ramo silvestre {via Pink Posey Design}

Existen infinidad de tipos de ramos que tienen su propia denominación en función del tipo de flor, de la forma, del soporte en el que elaboren (como el ramo en abanico) o incluso el tipo de material del que vayan acompañados (como los ramos "ballerina" que van acompañados de tela de tul, como los tutús de ballet). Pero estos que aquí os he expuesto, son lo más habituales. También hay otros tipos de ramo como las pulseras de flores o "corsage" (típicas en EEUU en los bailes de graduación), los "boutonniere" (pequeño ramillete que se coloca en la solapa de la chaqueta de un traje) o los ramos en cesta (para los niños que llevan las arras).

¿Sabíais que existían tantos tipos de ramos? Es siempre bonito aprender que la cosas son más complejas y ricas en detalles de lo que podemos pensar. La floristería es un mundo sin límites que me gustaría iros descubriendo poco a poco. ¿Os apetece?

¡Feliz semana!


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